Perder peso y la "Zona"

Perder peso y la "Zona"

Cada vez más personas en el mundo sufren de sobrepeso.
Ahora esto se ha trasladado a los niños.


La obesidad es el común denominador de las enfermedades crónicas como cáncer,
diabetes, depresión, enfermedades neurológicas y patologías cardiovasculares.
Para prevenir esta “epidemia” usted debe llevar adelante el programa nutricional de
“LA ZONA” sinónimo de un estilo de vida saludable, así disminuirá su inflamación silenciosa causada por la dieta y lograra la salud óptima.

Si Usted quiere perder peso y no recuperarlo deberá equilibrar a sus hormonas. Esa es la llave para alcanzar el éxito en la pérdida de peso. Equilibrando las hormonas, se suprime el apetito desmedido.

Debemos incrementar las hormonas que producen saciedad y disminuir las hormonas que causan el hambre. Y reemplazar el pensamiento calórico (si la grasa no toca mi boca, no llega a mis caderas) por el pensamiento hormonal (la insulina elevada me engorda y así me mantiene).

Perder peso no es lo mismo que perder grasa.

Con el programa nutricional “LA ZONA” usted perderá grasa y no masa muscular, y lo más importante, sin padecer hambre.

Es fundamental conocer que, metabólicamente hablando, no se pueden “quemar” más de 500-700 grs de grasa por semana, o sea, perder peso entre 2 y 3 kg aproximadamente por mes. Cualquier otra cifra de disminución de peso podría significar pérdida de masa magra, que no es el objetivo perseguido, y que, además, puede provocarnos futuros problemas de salud.

La hormona Insulina, cuando está en exceso, es la causa fundamental por la cual engordamos y nos mantenemos con exceso de peso. Las cifras elevadas de Insulina se producen por la ingesta de hidratos de carbono de alta carga glicemica (cereales, harinas, panes, almidones, etc.).

La Insulina es una hormona de almacenamiento, que le dice a nuestro organismo que almacene cualquier exceso de calorías en forma de grasa, y que también, impide la utilización de la grasa almacenada para producir energía; además la elevación de dicha hormona desciende los niveles de azúcar (glucosa) en sangre, por lo que aparece hambre como consecuencia de dicho descenso.

La manera de controlar el apetito resulta de mantener estables los niveles de azúcar en sangre (fuente de energía que el cerebro necesita para funcionar de manera óptima), situación que se logra manteniendo a la Insulina en una zona no muy alta ni muy baja, a través de la ingesta de hidratos de carbono de baja carga glicemica, como verduras y frutas.

Otra hormona, fundamental para controlar y suprimir el apetito, es el glucagón. Esta hormona es estimulada por el contenido de  proteínas de una comida. El glucagón produce la liberación de azúcar desde el hígado, restaurando de ésta manera los niveles de glucosa sanguínea, razón por la cual desaparece el hambre.

Definitivamente, éste programa nutricional, genera un equilibrio dinámico entre la Insulina y el Glucagon, ofreciéndonos la tasa optima entre proteínas e hidratos de carbono en cada una de las comidas, único modo de conseguir el máximo control hormonal del azúcar en la sangre y controlar el apetito permanentemente. Cuando hayamos conseguido éste objetivo, comeremos menos calorías sin pasar hambre ni privaciones.

Recomendamos comer 5 comidas diarias, 3 importantes (desayuno, almuerzo y cena) y 2 tentempiés (media tarde y antes de acostarnos), todas ellas, equilibradas en cantidad, calidad y proporción de HC, Proteinas y Grasas. De ésta manera mantendremos reprimido el apetito, situación que resulta clave, no sólo porque nos garantiza la pérdida de peso, sino también su mantenimiento.

El objetivo de la dieta de La Zona es que aprendamos a comer saludablemente, creando una base de por vida, incluso cuando no estemos haciendo foco en perder peso.

Cuando nos alimentamos mejor, eligiendo los alimentos más sanos y respetando su proporción y cantidad, reducimos la inflamación celular que es lo que acelera las enfermedades crónicas y el envejecimiento.

 A su vez mejoramos el enfoque mental y aumentamos el rendimiento físico.