El corazón y el Omega 3

El corazón y el Omega 3

Protegernos contra los problemas cardiovasculares requiere mucho másque simplemente reducir los niveles totales de Colesterol. De hecho, algo más del 50 % de los pacientes hospitalizados por complicaciones   cardiovasculares, tienen niveles normales de colesterol y el 25 % de las personas que desarrollan problemas cardiovasculares prematuros no presentan los factores de riesgos tradicionales.


CAUSAS DE PROBLEMAS CARDIOVASCULARES:

- Formación de coágulos

- Inestabilidad de las placas

- Vasoespasmo

- Caos eléctrico (muerte súbita)

Ninguno de estos 4 problemas cardiovasculares tiene mucho que ver con los niveles totales de colesterol, pero tienen todo que ver con niveles excesivos un grupo de hormonas conocidos como Eicosanoides pro-inflamatorios.
Niveles excesivos de estas hormonas aumentan notablemente la posibilidad de que las plaquetas sanguíneas se agrupen para formar coágulos, causando la disminución parcial o total del flujo sanguíneo.
Los Eicosanoides pro-inflamatorios son también los mediadores principales de la Inflamación, que aumenta el riesgo de ruptura de placas inestables en las arterias, teniendo como resultado la formación de coágulos sanguíneos que pueden taponar totalmente dichas arterias, deteniendo el flujo sanguíneo.

Los mismos Eicosanoides pro-inflamatorios, también son los responsables del vasoespasmo, tercera causa de ataques cardiacos fatales, actuando como poderosos constrictores de las arterias, deteniendo el flujo sanguíneo hacia el corazón.
Demasiados Eicosanoides pro-inflamatorios pueden también provocar graves problemas cardiacos causados por ritmos eléctricos caóticos del corazón, provocando paro cardiaco y muerte súbita.
Cada vez más, la investigación científica, especialmente de estudios prospectivos, ha mostrado que niveles elevados de Insulina nos colocan en un alto riesgo de padecer problemas cardiacos. La razón es porque los niveles elevados de insulina llevan a nuestro cuerpo a sobre producir Eicosanoides pro-inflamatorios. Por este motivo es que necesitamos combinar tanto la dieta antiinflamatoria como los ácidos grasos Omega 3 para lograr la salud cardiovascular. Solamente estas dos estrategias reducirán notablemente los resultados de los distintos análisis de laboratorio, marcadores indirectos de inflamación silenciosa.
La investigación ha confirmado que los Omega 3 EPA y DHA contribuyen a la salud cardiovascular de muchas maneras. Tanto el EPA como el DHA ayudan a combatir y prevenir la formación de placas y coágulos en las arterias.


La Asociación Americana del Corazón (AHA) reconoce que el EPA y el DHA son efectivos para:

- Reducir el riesgo de infartos y ataques al corazón

- Reducir la viscosidad de la sangre

- Relajar los vasos sanguíneos (vasodilatación)

- Reducir el riesgo de coágulos sanguíneos en las arterias coronarias (propiedades anti-tromboticas)

- Proteger contra anormalidades de los latidos cardiacos (arritmia, taquicardia ventricular, fibrilación)

- Proteger en contra del endurecimiento de las arterias (aterosclerosis)

- Reducir la muerte súbita

- Prevenir la ruptura de las placas