Enfermedades autoinmunes y Omega 3

Enfermedades autoinmunes y Omega 3

Los desordenes auto-inmunes de las células nerviosas dejan al paciente con un cuerpo que no responde, con el funcionamiento mental intacto. En Esclerosis Múltiple, la membrana que cubre las células nerviosas se “deshace” haciendo difícil la transmisión de las distintas señales entre las células cerebrales. A pesar de que la causa molecular del desarrollo de las enfermedades auto-inmunes que afecta los nervios es desconocida, los científicos han determinado que es un problema conducido sobre todo por la inflamación.

Como todos los procesos inflamatorios, los desordenes auto-inmunes se caracterizan por una sobre-producción de Eicosanoides pro-inflamatorios. Existen una gran variedad de medicamentos anti-inflamatorios para tratar las distintas condiciones inflamatorias (aspirinas, antiinflamatorios no esteroideos, etc.), pero lamentablemente estos medicamentos no pueden atravesar la barrera hemato-encefalica, por lo tanto el resultado buscado (antiinflamación a nivel neurológico) no se consigue. Uno de los medicamentos utilizados para éste tipo de patología es el llamado beta-interferón, que se lo usa fundamentalmente porque se cree que inhibirá la síntesis de químicos pro-inflamatorios.

Los ácidos grasos omega 3 de cadena larga (EPA y DHA) inhiben la síntesis de citoquinas inflamatorias, lo que explica porqué las poblaciones que consumen mucho pescado tienen los índices más bajos de desordenes auto-inmunes que afectan las células nerviosas.

La única manera de probar estas teorías es realizar algún estudio de intervención. Un estudio fue realizado en Noruega, administrándoles a los pacientes ácidos grasos Omega 3 de cadena larga diariamente durante 2 años, además de instruírselos para consumir pescados 3 o 4 veces por semana, disminuir el consumo de carne roja y harinas, y comer más verduras y frutas.

La investigación demostró que el consumo de EPA y DHA ayuda a reducir o a suprimir la producción de muchos de éstos químicos inflamatorios, como consecuencia, éstos dos ácidos grasos pueden ayudar a reducir el riesgo de las reacciones inflamatorias causadas por:

• Artritis reumatoide

• Enfermedad inflamatoria Intestinal

• Enfermedad del riñón

• Psoriasis

• Eczema

• Colitis ulcerosa

• Asma